¡EL FUTURO DEL ASTILLERO ESTÁ EN JUEGO! ¿LLEGARÁ LA SAD?
Los clubes del Astillero atraviesan una etapa en la que encontrar nuevas fuentes de ingresos se ha convertido en una prioridad para sostener sus proyectos deportivos y hacer frente a las obligaciones económicas acumuladas. Barcelona SC, en distintos momentos, ha analizado alternativas que permitan la llegada de capital privado, incluso con el interés de un grupo de inversionistas mexicanos que habría evaluado la posibilidad de participar económicamente en la institución. La idea de incorporar inversión externa vuelve a poner sobre la mesa un debate que cada vez toma más fuerza en el fútbol ecuatoriano: ¿cómo conseguir recursos importantes sin poner en riesgo la identidad, la historia y el patrimonio de uno de los clubes más grandes del país?
Del otro lado está Emelec, que también busca caminos para fortalecer sus finanzas y darle estabilidad a una institución que ha enfrentado importantes dificultades económicas en los últimos años. Su presidente, José David Jiménez, ha hablado sobre la posibilidad de que empresarios ingleses puedan convertirse en una alternativa de inversión para el club, abriendo nuevamente la discusión sobre la llegada de capital privado al fútbol ecuatoriano. En ambos casos, el objetivo parece ser similar: encontrar recursos que permitan cubrir deudas, mejorar la infraestructura, fortalecer los planteles y recuperar competitividad. Sin embargo, la pregunta no pasa únicamente por conseguir dinero, sino por determinar bajo qué modelo puede llegar esa inversión y qué condiciones tendría para los clubes.
Y es ahí donde aparece una figura que genera debate entre dirigentes, socios e hinchas: la Sociedad Anónima Deportiva (SAD). Este modelo podría permitir la entrada de inversionistas privados a cambio de una participación en la administración y en el manejo económico de una institución, pero también implicaría un cambio profundo en la estructura tradicional de los clubes. Barcelona y Emelec tienen una enorme masa social, una historia centenaria y una identidad que trasciende lo deportivo, por lo que cualquier transformación tendría que ser analizada con extremo cuidado. ¿Será la Sociedad Anónima la fórmula que necesitan los clubes del Astillero para salir de sus problemas económicos y atraer grandes inversionistas, o existe el riesgo de que el remedio termine cambiando para siempre la esencia de Barcelona y Emelec?
Por: Fernando Moncada - @elmagodelrelato.